21 de mayo de 2013

Adios a José Mourinho

Florentino Pérez ha confirmado lo que era un secreto a voces desde hace ya algunos meses: José Mourinho abandonará el club blanco cuando finalice la presente temporada.

Me resulta difícil explicar la sensación que recorre mi cuerpo en estos momentos, mezcla de alivio, alegría, tristeza e incertidumbre. Alivio y alegría porque en mi opinión la situación y el clima que rodeadaba al equipo y al club era insostenible en el tiempo. Tristeza e incertidumbre porque no tengo claro que lo que viene sea lo más adecuado. Además me queda la duda de saber que hubiera podido conseguir José Mourinho en el Real Madrid de no haber sido "tan suyo".

El caso es que el entrenador portugués deja el club tras tres temporadas al frente del banquillo blanco. Un periodo de tiempo en el que se ha ganado muchos seguidores incondicionales, pero también muchos críticos. Un tiempo en el que ha obtenido numerosos exitos pero también algunos fracasos. Un tiempo en el que al fin y al cabo, ha dividido a la afición del Real Madrid, a los famosos socios que con tanto cariño nombra siempre el presidente Florentino Pérez.

Abandona el barco, según nos quieren hacer creer, por una guerra entre el entrenador y los medios de comunicación. Una guerra que indudablemente existe, pero una guerra que el propio José Mourinho se ha encargado de alimentar en múltiples ocasiones. Un conflicto que el primer año hacia gracia a la afición madridista, que el segundo año empezó a cansar en ocasiones y que el tercer año se convirtío en insufrible para una mitad del madridismo, mientras la otra mitad la disfrutaba.

Pero no es este el único problema que ha tenido el de Portugal en el Real Madrid. Los mismos jugadores que le alababan hace apenas un año no parecen estar en el mismo barco que José Mourinho. Conflicto con unos jugadores, desprecio hacia otros... Resulta difícil encontrar una declaración de apoyo real al entrenador durante esta temporada que no venga de jugadores como Antonio Adán, José Rodríguez, Michael Essien o Nacho Fernández. Continuos menosprecios hacia la historia viva del Real Madrid, un club que José Mourinho ha demostrado no conocer a fondo, primero con Zinedine Zidane, al que primero acercó a la plantilla para luego apartarle, después con Vicente del Bosque y por último con Iker Casillas. No quiero decir con esto que el guardameta mereciera o no la suplencia, solo que no se ha gestionado bien la situación, lejos de apaciguar los ánimos, explicando unos hechos que cualquier persona hubiera comprendido (baja forma a lo largo de la temporada, además de una lesión en el momento más inoportuno de la temporada) se ha usado el tema como un nuevo foco de conflicto frente a los medios de comunicación. Una batalla más para ver quien es el macho dominante en el gallinero.

Hablando de lo extrictamente deportivo, el equipo pasó de acribillar rivales a base de goleadas a pasearse sin alma por los terrenos de juego de España y Europa en apenas un año. ¿El motivo? Solo los jugadores y el cuerpo técnico lo sabe. Lo que se ve desde fuera es que los mismo jugadores que el año pasado mostraban hambre por ganar partidos, este año han perdido la liga en campos en los que meses atrás goleaban, han perdido la Copa de Europa en una segunda parte en Alemania indigna de este escudo y han perdido una final del Copa del Rey ante un equipo infinitamente inferior en cuanto a calidad aún poniendose por delante en el primer cuarto de hora. ¿Culpa de los jugadores o del entrenador? En mi opinión, de ambos.

No todo es malo en la etapa del entrenador luso en el banquillo madridista. Mourinho deja un camino a seguir. Levantó una nave que estaba hundida cuando llegó (a base de trabajo, y millones). Luchó por la independencia del club frente a los medios, por eliminar los egos en el vesturario y, sobretodo, hizo que se volviera a respetar al conjunto blanco en Barcelona, una ciudad que veía como su club tenía via libre para pasearse por España, hasta la llegada del portugues al banquillo.

Ahora bien, nos quieren vender la moto de que José Mourinho se va por la presión a la que está sometido por parte de radios, periódicos y televisiones. Creo que el portugues se va porque quiere. Porque ha comprobado que el Real Madrid está por encima de todos, incluso de él. Ha comprobado que aquí es y será uno más, como todos. A él lo que le gusta es que le doren la píldora, como hacen en Londres, Milan y Oporto. Ha comprendido que aquí un año sin títulos es un absoluto fracaso, por muchas finales o semifinales que hayas jugado, una sensación que nunca había experimentado a lo largo de su carrera.

No digo que toda la culpa de lo que pasa en el Real Madrid sea del portugués. Claro que no. La culpa se reparte en partes iguales entre jugadores, cuerpo técnico y presidente. Un presidente que dio plenos poderes a un entrenador y que luego se asustó por sus formas de actuar, decidir y dirigir. Unos jugadores que cansados (o no) del entrenador no han querido ganarse el sueldo esta temporada.

Y ¿ahora que? Con Mourinho en Londres se abre una nueva etapa en el Real Madrid. Aunque no lo parezca, el próximo 16 de junio se deberían celebrar elecciones a la presidencia del club. No lo parece porque Florentino Pérez ya se encargo de endurecer en los estatutos los requisitos para optar a la presidencia, aferrándose así al cargo sin la necesidad, seguramente, de salir elegido de nuevo. Salvo sorpresa, no habrá candidato alguno a la presidencia salvo el propio Florentino, algo que no beneficia en absoluto al club.

Nos espera una campaña electoral descafeinada, donde veremos a Florentino Pérez dando entrevistas por doquier a todos los medios del país (los mismos medios que en la pasada rueda de prensa eran señalados como motivo de la salida del entrenador), prometiendo un puñado de jugadores que en ocasiones no serán necesarios en la plantilla. Será en plena campaña donde descubriremos el próximo entrenador del Real Madrid.

Sea quien sea el nuevo entrenador, el nuevo presidente o los nuevos jugadores, lo único claro es que el Real Madrid tienen unas bases sólidas donde crear un proyecto ganador, como lo era el de José Mourinho. Un camino a seguir por el que desde aquí doy las gracias al portugués. Pero desde aquí también le doy las gracias por marcharse. Nunca tan adecuado el famoso refrán "tanta paz lleves como descanso dejas" como en este momento.

1 comentario:

  1. Yo es que soy muy Mourinhista, vamos, soy pro Mou a tope. No sólo creo que es injusto su marcha ahora como un alivio para nosotros, porque no lo va a ser. Volveremos a la época de técnicos peleles que ponen a los buenos y que se limitan a ganar por la inercia misma de este equipo, mi miedo? Mi miedo es que como el año que viene no ganemos nada, seguro que ya se plantearán marcharse jugadores muy importantes que no conciben el fútbol sin el éxito, como Cristiano Ronaldo. La perdida del 7 sería posiblemente lo peor que nos puede pasar, y teniendo en cuenta que la salida de Mou de los focos le saca a él a la palestra como efecto colateral, creo que este año será una temporada durísima para nuestro mejor jugador.

    Las portadas del marca de los próximos meses? pues mira, hasta septiembre: Lewandovski, Ancelotti, Benitez, Low, Neymar, el jugador que haga un poquito de espectáculo en la confederaciones...y poco más. Y a partir de septiembre Cristiano hasta Agosto.

    Sinceramente, si eso pasa así, ojalá se vaya Cristiano, y que le sigan Modric, Kedhira, Özil, Xabi Alonso y el que haga falta.

    Pero que bien que se va a quedar Casillas... Ojalá sea el portero titular del Madrid con 120 años, seremos supercompetitivos...

    En fin, así somos los madridistas, ciegos resultistas que no vemos una buena temporada siendo subcampeones de los dos campeonatos nacionales y estando entre los cuatro mejores equipos de Europa...

    Sin más, grandísimo articulo amigo. Sigue así.

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